Wissant
Wissant, un encantador pueblo pesquero en la costa norte de Francia, está enclavado entre Cap Blanc-Nez y Cap Gris-Nez, dos de los acantilados más impresionantes de Francia. La Corniche de la Côte d’Opale pasa directamente por esta región, convirtiendo a Wissant en un destino atractivo para un recorrido en cabriolet por el norte de Francia. La ruta ofrece paisajes variados, panoramas abiertos al mar y carreteras suaves que invitan a conducir de manera placentera. Wissant recibe a los viajeros con una atmósfera pacífica y un carácter costero auténtico.
Encanto original y ambiente marino
El centro del pueblo es pequeño, pero lleno de encanto. Casas pintadas de blanco con techos de tejas rojas, callejones pequeños y patios recuerdan tiempos pasados. Los barcos de pesca descansan en el puerto, mientras las gaviotas revolotean sobre el pueblo. En los restaurantes locales se sirve pescado fresco del día; se disfruta mejor en una terraza con vista al mar. A pesar de su popularidad entre los turistas, Wissant ha mantenido su originalidad y parece un refugio tranquilo en la áspera costa.
Paisaje natural y exploración
Wissant es especialmente popular entre los windsurfistas y paseantes de playa, ya que la amplia playa de arena se retira casi un kilómetro durante la marea baja. Las dunas y prados circundantes están conectados por una red de senderos que ofrecen vistas al mar, a los acantilados de tiza y al verde interior. Una caminata hacia Cap Blanc-Nez o Cap Gris-Nez recompensa con vistas espectaculares sobre el Canal de la Mancha, y en un día claro, hasta la costa inglesa. Los observadores de aves y los amantes de la naturaleza también disfrutarán en esta región.
Un lugar para respirar
Wissant no es un lugar para grandes atracciones o eventos ruidosos. Es un pueblo para horas tranquilas, donde se puede disfrutar del sonido del mar, el aroma de la sal y las algas marinas, y el juego de luces sobre el agua. Quien se tome su tiempo, se dará cuenta: aquí no importa el destino, sino el camino, especialmente si se recorre abiertamente y despacio en un cabriolet a lo largo de la Corniche de la Côte d’Opale.
